Las pirámides de Giza: historia y construcción

construcción pirámides de egipto
¿Cómo se construyeron las pirámides de Giza?
Fenarq Estudio de Arquitectura

Las pirámides de Giza son estructuras monumentales construidas con piedra en forma de pirámide que se encuentran en la meseta de Giza, al noroeste de El Cairo, Egipto. Hasta la fecha, los egiptólogos han identificado alrededor de ciento treinta y ocho pirámides en todo el territorio egipcio, aunque el número exacto puede variar con los nuevos hallazgos arqueológicos.

En su mayoría, estas construcciones fueron erigidas como tumbas para los faraones del Antiguo Reino y sus consortes. Las tres más célebres, situadas en el complejo de Giza, datan de la Cuarta Dinastía y fueron construidas en honor a tres de los faraones más importantes de aquella época.

Los antiguos egipcios creían que los faraones necesitarían objetos de valor, como oro y joyas, para prosperar en la otra vida. Por ello, a la orilla de las pirámides, los soberanos eran enterrados junto con todo tipo de tesoros y enseres que pudieran necesitar en el más allá.

¿Cuántas pirámides hay en Egipto y cómo se construyeron?

Las primeras pirámides de Egipto se edificaron de forma diferente a las posteriores. Las monumentales del Antiguo Reino se construyeron con bloques de piedra maciza, mientras que las del Reino Medio eran más pequeñas y estaban hechas de ladrillos de barro revestidos de piedra caliza. Las estructuras más antiguas solían tener un núcleo de piedra caliza local, recubierto con una capa exterior de caliza de mejor calidad u, ocasionalmente, de granito.

El granito se reservaba tradicionalmente para las cámaras reales del interior. Hasta dos millones quinientos mil bloques de piedra caliza y cincuenta mil bloques de granito podían emplearse en una sola pirámide. El peso medio de cada bloque era de hasta dos toneladas y media, aunque algunos megalitos superaban las doscientas toneladas.

Se cree que el remate superior de las pirámides estaba compuesto por basalto o granito, y que si estaba recubierto de oro, plata o electrón, deslumbraba a los observadores con su reflejo solar. Basándose en la excavación de cementerios de obreros descubiertos a principios de los años noventa, los arqueólogos sostienen que las pirámides fueron construidas por decenas de miles de trabajadores asalariados y artesanos, alojados en enormes campamentos cercanos a las obras.

De las mastabas a las pirámides: la evolución arquitectónica

En la época de la Primera Dinastía, las personas con recursos suficientes eran enterradas en estructuras rectangulares conocidas como mastabas. En Saqqara, la mastaba que data de finales de la Primera Dinastía contenía una gran estructura parecida a una pirámide escalonada construida de manera independiente.

Este tipo de construcciones, que sentaron el origen de las pirámides, tenían dos niveles. El nivel subterráneo albergaba la cámara de sepultura, a la que se accedía mediante largos pozos verticales que se cerraban tras depositar la momia. En el nivel superior se encontraba la capilla que imitaba la casa del difunto, donde los familiares depositaban ofrendas. Una o varias puertas falsas decoradas con relieves, situadas en el lado oeste, indicaban al espíritu el lugar por donde debía salir o entrar.

Con el paso del tiempo, estas edificaciones se hicieron cada vez más complejas. Se añadieron más habitaciones, escaleras y trampas antirrobo. Las mastabas más monumentales sirvieron como lugares de enterramiento para la nobleza, las clases dirigentes y algunos faraones.

La pirámide escalonada de Djoser: el antecedente directo

La primera pirámide egipcia documentada históricamente se atribuye al faraón Djoser de la Tercera Dinastía. Su pirámide escalonada fue diseñada por Imhotep, quien es reconocido por la egiptología como el arquitecto de esta innovadora estructura de Saqqara.

La pirámide de Djoser se construyó inicialmente como una mastaba cuadrada, a diferencia de las rectangulares tradicionales, y se amplió varias veces mediante capas de acumulación hasta producir la estructura escalonada que se conserva hoy. Los egiptólogos creen que este diseño simbolizaba una gigantesca escalera por la cual el alma del faraón fallecido podía ascender a los cielos.

Tras Djoser se intentaron otras pirámides en la Tercera Dinastía, pero no fue hasta la Cuarta Dinastía cuando se evolucionó de la pirámide escalonada a la verdadera pirámide de caras lisas. Este cambio dio lugar a las grandes obras de Meidum, Dahshur y Giza. El último faraón de la Cuarta Dinastía, Shepseskaf, no construyó ninguna pirámide, y a partir de la Quinta Dinastía la escala y la precisión de las construcciones disminuyeron significativamente.

A finales de la Sexta Dinastía, la construcción de pirámides había cesado en gran medida. No fue hasta el Reino Medio cuando se volvieron a levantar grandes pirámides, aunque en esta ocasión se utilizó ladrillo de barro en lugar de piedra maciza.

Las pirámides de Giza: las tres grandes de la Cuarta Dinastía

Las tres pirámides principales de Giza fueron edificadas hace aproximadamente cuatro mil quinientos años, durante el Antiguo Reino. Se alzan sobre una meseta rocosa en la orilla occidental del río Nilo, al norte de Egipto. En el pasado formaron parte de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, y en 1979 el complejo, junto con las ruinas de Menfis, fue designado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La Gran Pirámide de Keops

La más antigua y la mayor de las tres es la Gran Pirámide, también llamada pirámide de Jufu o Keops, construida para el segundo rey de la Cuarta Dinastía. Se destaca por su perfección arquitectónica y sus dimensiones excepcionales. Su base cuadrada tiene un lado original de aproximadamente doscientos treinta metros, y su altura original alcanzaba los ciento cuarenta y seis metros con sesenta centímetros. Hoy en día, tras la pérdida de su capstone y parte del revestimiento exterior, se eleva a ciento treinta y ocho metros con ochenta.

La pirámide alberga una gran galería, canales de ventilación y tres cámaras principales: dos en su interior y una en el subsuelo. El acceso a las cámaras se realiza por el lado norte, a través de un pasaje descendente obstruido al final por grandes bloques de granito. Este pasaje comunicaba con dos vías: un pasaje ascendente que conduce a la Gran Galería, y otro descendente que llega a la cámara subterránea.

La estructura está compuesta por aproximadamente dos millones quinientos mil bloques de piedra emparejados cuidadosamente sin ningún tipo de adhesivo. Una vez terminada, sus paredes fueron revestidas con piedra caliza blanca y rematadas con una piedra dorada en la cúspide. Las piedras de granito más grandes, localizadas en la cámara del Rey, pesan entre veinticinco y ochenta toneladas y fueron transportadas desde Asuán, a más de ochocientos kilómetros de distancia.

Los antiguos egipcios cortaban la piedra en bloques toscos martillando ranuras en la roca natural, insertando cuñas de madera y remojándolas con agua. Al expandirse, las cuñas rompían los trozos, que luego eran trabajados. Una vez cortados, los bloques se transportaban en barco por el río Nilo. Se calcula que en la construcción de la Gran Pirámide se utilizaron cinco millones quinientas mil toneladas de piedra caliza, ocho mil toneladas de granito importado de Asuán, y quinientas mil toneladas de mortero.

El arquitecto de la pirámide de Keops fue Hemiunu, hijo del arquitecto Nefermaat y artífice de la pirámide del rey Seneferu, padre de Keops. Hemiunu ostentaba los títulos de visir y maestro de obras. Su tumba se encuentra cerca de la Gran Pirámide y contiene relieves con su imagen. Algunas piedras de su mastaba están marcadas con fechas que corresponden al reinado de Jufu.

La pirámide de Kefrén

La pirámide de Kefrén, hijo de Keops, se eleva actualmente a ciento treinta y seis metros con cuatro, aunque parece más alta que la de su padre debido a su posición elevada en la meseta y a la mayor pendiente de sus paredes. Además, conserva parte del revestimiento original en su cúspide.

Al este de la pirámide se encuentran las ruinas del templo funerario de Kefrén, cuyos bloques de piedra de cuatrocientas toneladas siguen causando impresión. En el interior es más simple que el de Keops. Tiene dos entradas en la fachada norte: una situada a doce metros de altura y otra en planta baja, a unos treinta metros de la base.

El cuarto del sarcófago está tallado en la roca viva, mientras que el techo está formado por placas de granito dispuestas en forma angular a dos aguas. Las paredes están revestidas de piedra. En el interior de la cámara funeraria se encuentra un sarcófago de granito negro, casi a nivel del suelo, que ha estado vacío durante mucho tiempo.

La pirámide pertenece a un complejo funerario que cuenta con un templo en su lado oriental y un camino procesional pavimentado que lo une al Templo del Valle, situado junto a la Gran Esfinge. Este templo presenta patios y pilares desprovistos de jeroglíficos, realizados con enormes sillares y losas de granito. El complejo también incluye una pirámide subsidiaria, cinco fosos con barcas solares y más de cien grandes habitaciones consideradas como almacenes o talleres de los antiguos trabajadores.

La pirámide de Micerino

La más pequeña de las tres famosas pirámides de la necrópolis de Giza fue ordenada construir por el faraón Menkaura, también conocido como Micerino, quinto rey de la Cuarta Dinastía. Originalmente tenía una base de ciento ocho metros con cincuenta y una altura de sesenta y cinco metros con cincuenta. Actualmente mide sesenta y un metros debido a la pérdida de su revestimiento exterior.

En su época era conocida como La Divinidad es Menkaure. Formaba parte de un complejo funerario que incluía tres pirámides subsidiarias de reinas. En la antigüedad, su base estaba revestida con dieciséis filas de granito rosa de las canteras de Asuán, mientras que el resto del revestimiento superior estaba formado por bloques de piedra caliza de Tura. Hoy la pirámide está casi totalmente desprovista de su revestimiento, aunque junto a la base aún se aprecian algunas filas del granito original.

Hacia el centro de la cara norte presenta un gran hueco vertical hecho por Al-Aziz Uthman, hijo de Saladino, quien intentó demoler las grandes pirámides comenzando por la más pequeña. La obra fue abandonada porque resultaba demasiado costosa.

Técnicas de construcción y mano de obra

Las técnicas de construcción de las pirámides de Giza son el tema controvertido de muchas hipótesis. Dichas técnicas parecen haberse desarrollado a lo largo del tiempo, y las pirámides posteriores no se construyeron de la misma manera que las anteriores.

La mayoría de las hipótesis actuales se basan en la creencia de que las piedras fueron talladas en las canteras con cinceles de cobre y luego arrastradas y levantadas hasta su posición. Los desacuerdos se centran principalmente en los métodos utilizados para mover y colocar los bloques. Aunque no existe una respuesta definitiva, lo más probable es que los egipcios utilizaran una rampa inclinada y circundante hecha de ladrillos, tierra y arena, que aumentaba paulatinamente en altura y longitud a medida que la pirámide crecía. Los bloques se arrastraban por la rampa mediante trineos, rodillos y palancas.

Según el historiador griego Heródoto, la construcción de la Gran Pirámide llevó al menos veinte años y requirió el trabajo de más de cien mil hombres. Sin embargo, a finales del siglo veinte, los arqueólogos han encontrado pruebas de que una mano de obra más reducida, quizás de unos veinte mil trabajadores con su personal de apoyo, pudo haber ocupado el sitio de forma permanente en lugar de estacional.

La ingeniería desarrollada para la construcción de las pirámides de Giza fue tan impresionante que aún hoy los científicos no pueden estar completamente seguros de cómo se lograron. No obstante, han aprendido mucho sobre la organización social, la alimentación y el poder político que se necesitaron para hacerlo realidad. El proyecto se convirtió en una empresa de alcance nacional que demostraba la riqueza y el control de los faraones.

El interior de las pirámides: cámaras, tesoros y pasadizos

Al fondo de las pirámides se encuentra la cámara funeraria del faraón, una de las partes más importantes de la estructura. En la antigüedad, esta cámara se llenaba de tesoros y objetos para que el soberano los utilizara en la otra vida. Los muros estaban recubiertos de tallas y pinturas.

Junto a la cámara real se encontraban otras habitaciones donde se enterraban miembros de la familia real y sirvientes. También existían pequeñas estancias que funcionaban como templos, áreas de almacenamiento y pasillos estrechos que conducían al exterior.

Preguntas frecuentes

Anterior
Anterior

La Gran Muralla China: historia, dinastías, construcción y curiosidades

Siguiente
Siguiente

Las 7 Maravillas del Mundo Moderno: historia y arquitectura