Arquitectura teotihuacana: historia, características y monumentos
Imagina que pudieras visitar las tumbas de los dioses y maravillarte con la arquitectura de teotihuacan. Sería una experiencia impresionante, ¿verdad? Para los antiguos mexicas (a quienes sus enemigos conocían como aztecas) esto era, en efecto, una posibilidad, o al menos eso creían. En las inmediaciones del valle donde habitaban los mexicas se encontraban las ruinas de la gran ciudad de Teotihuacán, un lugar de incalculable valor arquitectónico.
¿Qué es la arquitectura teotihuacana?
Teotihuacán fue uno de los primeros centros urbanos del centro de México, construido entre los siglos I y VII de nuestra era. Los habitantes de este pueblo levantaron la primera arquitectura monumental de la región y construyeron las primeras ciudades complejas; después, sencillamente, desaparecieron.
Su desaparición sigue siendo un misterio. Siglos más tarde, con la llegada de los mexicas, estos descubrieron las ruinas de una gran metrópoli. Para ellos, ninguna persona común podría haber construido una ciudad tan espectacular. Por ello, le otorgaron el nombre náhuatl de Teotihuacán: la ciudad de los dioses.
Se conoce muy poco acerca de quiénes eran sus habitantes originales; incluso el nombre, Teotihuacán, les fue dado por los mexicas mucho después de su caída.
Características de la arquitectura teotihuacana
Una de las características de la arquitectura teotihuacana es su calzada principal, de unos 4 kilómetros de largo y 40 metros de ancho, cuyo eje se desvía ligeramente hacia el noreste: 15° 30' respecto al norte geográfico.
A lo largo de esta vía se sitúan los edificios más importantes de la arquitectura teotihuacana, destinados a templos, palacios y casas de personas de gran prestigio. Allí se encuentran, además de las dos grandes pirámides, la Casa del Sacerdote, el palacio de Quetzalpapálotl (Quetzal-mariposa), el palacio de los Jaguares, la estructura de los caracoles emplumados, el templo de Quetzalcóatl, la Ciudadela y muchos otros edificios que en su momento fueron muy hermosos.
Dentro de una de las habitaciones se hallaron pisos construidos con dos capas de hojas de mica de 6 cm de espesor, que posteriormente se cubrieron con tezontle. Los visitantes pueden conocer esta curiosidad siempre que lo soliciten a la guardia del recinto.
Las pirámides tienen un núcleo hecho de adobe. Más tarde se cubrieron con estuco y piedra, y se añadió un friso decorado con relieves geométricos que servía como base del templo que coronaba la plataforma. Los españoles que llegaron en el siglo XVI aún consiguieron ver los ídolos del Sol y la Luna.
En la actualidad, Teotihuacán es uno de los sitios arqueológicos más importantes de México. Hasta ahora solo se ha excavado el 10 % del gigantesco centro urbano, pero lo que se ha encontrado es asombroso. Probablemente, lo más impresionante sean las dos grandes pirámides.
La Pirámide del Sol
La primera fue la Pirámide del Sol, creada alrededor del año 200 d. C. Una vez más, ese nombre proviene de los mexicas.
La Pirámide del Sol es el edificio más grande de Teotihuacán. Mide 63 metros de altura, con una planta prácticamente cuadrada de aproximadamente 225 metros por lado. Esta construcción se compone de cinco cuerpos troncocónicos superpuestos y una estructura adosada de tres cuerpos que no alcanzan la altura de la primera plataforma.
La Pirámide del Sol se localiza en la banda oriental de la Calzada de los Muertos, casi alineada perpendicularmente a esta vía.
En los comienzos de Teotihuacán, el sitio donde se encuentra la Pirámide del Sol correspondería a una especie de muralla con base inclinada y desplante vertical, sin estar asociada a otras estructuras. Se desconoce la utilidad que tuvo esta estructura en el pasado. La Pirámide del Sol tuvo dos etapas constructivas; durante la primera prácticamente se alcanzaron las dimensiones que tiene en la actualidad.
El uso de la Pirámide del Sol y el significado que tuvo para los habitantes de Teotihuacán sigue sin conocerse.
La Pirámide de la Luna
Ubicada hacia el norte de la Pirámide del Sol se encuentra otra gran estructura: la Pirámide de la Luna. Es un poco más pequeña, fue construida probablemente 50 años más tarde y refleja directamente la silueta de una montaña cercana. Además, también se usó para sacrificios humanos y fue pintada de un color rojo brillante.
Cerca de esta pirámide se encontró una escultura conocida como la Diosa de la Agricultura, datada por los arqueólogos en los primeros tiempos de los toltecas. También fue conocida como Meztli Iztácual, nombre que Manuel Orozco y Berra incluye en su obra, donde fundamenta la hipótesis del siglo XIX de que Teotihuacán era una ciudad tolteca.
La Calzada de los Muertos
La calle completamente recta que conecta la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna es la Calzada de los Muertos, llamada así porque está alineada con pirámides más pequeñas, todas más o menos de la misma altura. Pero cuando los mexicas llegaron, estas pirámides estaban cubiertas de tierra y vegetación. Parecían pequeños cerros o, para los mexicas, tumbas. Convencidos de que eran las sepulturas de dioses y reyes, decidieron llamar a esta vía la Calzada de los Muertos.
El palacio de Quetzalpapálotl
El palacio de Quetzalpapálotl es un edificio que en algún momento fue el lugar de residencia de la élite de Teotihuacán. De forma más específica, se ha planteado que fue la residencia de los grandes sacerdotes de la ciudad.
Para poder acceder a su interior hay que subir una escalera protegida por jaguares. Desde la plataforma donde se encuentra el edificio se puede bajar al patio central del palacio, que está rodeado de pórticos que enmarcan los accesos a las salas interiores. Las columnas de piedra están profundamente talladas con representaciones de mariposas y plumas de quetzal; de ahí el nombre del palacio.
Mientras este edificio estuvo en funcionamiento, los relieves de los pilares eran policromados. Los muros del interior estaban decorados con elementos relacionados con el culto a la divinidad del agua.
Entre las subestructuras de este edificio se encuentra el patio de los Jaguares. Las paredes de esta área están decoradas con imágenes que representan jaguares con plumas de quetzal y, enfrente de ellos, se observan representaciones de caracoles marinos y corazones humanos.
Las viviendas de Teotihuacán
Las viviendas se muestran como un reflejo de la realidad urbana en la que se sitúan y presentan, a su vez, un amplio conocimiento del lugar. En su mayoría están conformadas por un patio central, con las habitaciones ubicadas a su alrededor sobre una pendiente. Esto no solo tiene la función de iluminar y ventilar, sino también de recolectar las aguas pluviales para conducirlas al sistema de drenaje urbano.
Por otro lado, los techos tenían un diseño peculiar que permitía recolectar el agua y conducirla a pequeños depósitos para su almacenamiento. En las viviendas más grandes, la ausencia de puertas y ventanas se resolvió mediante la construcción de un conjunto de patios de menor escala que permitían tanto la privacidad como una estrecha relación con el exterior.
Preguntas frecuentes
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La arquitectura teotihuacana se caracteriza por sus pirámides de núcleo de adobe recubiertas de estuco y piedra, el uso del sistema talud-tablero, la planificación urbana en torno a la Calzada de los Muertos y la decoración con relieves policromados y murales.
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Teotihuacán es un nombre náhuatl que significa "la ciudad de los dioses". Se lo dieron los mexicas siglos después de la caída de la ciudad, al creer que solo seres divinos podían haber construido una metrópoli tan imponente.
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La Pirámide del Sol mide 63 metros de altura y tiene una planta casi cuadrada de unos 225 metros por lado, lo que la convierte en el edificio más grande de Teotihuacán. Fue construida alrededor del año 200 d. C.
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Los mexicas la llamaron así porque las pirámides menores alineadas a lo largo de la vía, cubiertas de tierra y vegetación, les parecían las tumbas de dioses y reyes.