El Modelo Modulus Matrix y la Arquitectura Flexible
La densificación urbana no debe implicar la pérdida de calidad de vida. Este proyecto demuestra que el diseño inteligente supera a los espacios reducidos convencionales.
Las tendencias inmobiliarias actuales suelen priorizar la cantidad sobre la habitabilidad, resultando a menudo en departamentos pequeños e incómodos. Sin embargo, densificar la vivienda no significa renunciar al buen vivir. Modulus Matrix, un proyecto de 85 departamentos diseñado por Peris+Toral arquitectos y ganador del premio RIBA 2024, ofrece una solución distinta.
El enfoque aquí consiste en densificar sin deshumanizar. Frente a las opciones reducidas que ofrece el mercado, este modelo apuesta por la dignidad espacial y la adaptación al usuario, demostrando que la arquitectura social puede ofrecer altos estándares de calidad.
El sistema de módulos y la flexibilidad espacial
La estructura se basa en módulos de 3.6 x 3.6 metros inspirados en el tatami japonés. Esto permite intercambiar el uso de las habitaciones según las necesidades del habitante.
La innovación principal reside en el módulo. En lugar de diseñar una vivienda completa y luego dividirla, el proceso se invierte: se piensa desde la habitación para armar el conjunto, similar a un sistema de piezas conectables. Cada departamento consta de cinco o seis módulos repetibles de 3.6 x 3.6 metros, una medida basada en el tatami tradicional japonés.
Esta configuración elimina las jerarquías espaciales. Al ser habitaciones iguales de casi 13 metros cuadrados, permiten una flexibilidad total de uso, movimiento e interacción. Un espacio puede funcionar hoy como sala y mañana como habitación o comedor. El usuario decide cómo habitar su casa, adaptando el entorno a sus necesidades cambiantes en lugar de someterse a una distribución rígida.
Construcción sostenible en madera
El uso de madera reduce el peso de la estructura y disminuye las emisiones globales del edificio entre un 40% y un 50% durante la fase de construcción.
Desde la convocatoria del concurso por el IMPSOL en 2017, la construcción en madera ha formado parte del ADN del proyecto. El objetivo central es la reducción de emisiones durante la fase de obra. Al utilizar una estructura de madera, mucho más ligera que el hormigón tradicional, se requiere menos cimentación.
Esta decisión técnica tiene un impacto ambiental directo, logrando reducir entre el 40% y el 50% la emisión global del edificio. Es una respuesta eficiente a los retos actuales de sostenibilidad, demostrando que la ecología y la vivienda social son conceptos compatibles y necesarios.
Innovación tipológica y valor social
Este modelo optimiza costes y fomenta la interacción comunitaria a través de un patio central, evitando pasillos residuales y espacios sin uso.
El proyecto destaca por su bajo coste y la optimización de recursos, logrando calidades muy altas para el estándar de vivienda social. Surgido tras la crisis económica, responde a la necesidad de innovar en las tipologías residenciales. El IMPSOL y los arquitectos Marta Peris y José Toral entendieron que el reto no era solo construir, sino repensar cómo vivimos en el siglo XXI.
El diseño arquitectónico incluye un patio central que actúa como corazón del conjunto, facilitando la interacción social y eliminando los espacios residuales o recorridos forzados. Hay un equilibrio entre intimidad y comunidad. Este tipo de soluciones, que han atraído la atención de promotores públicos y privados, sirven de estímulo para futuros concursos y proyectos que busquen resolver el problema de la vivienda con ingenio y calidad.
Preguntas frecuentes
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Es un diseño basado en habitaciones iguales de 3.6 x 3.6 metros. Esto permite que cada estancia pueda usarse indistintamente como salón, dormitorio o comedor, ofreciendo flexibilidad total al usuario.
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La madera permite una construcción más ligera, reduce la necesidad de cimentación profunda y disminuye las emisiones globales de CO2 del edificio casi a la mitad en comparación con obras tradicionales.
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El diseño evita pasillos cerrados y utiliza un patio central como núcleo del edificio, creando un espacio de encuentro natural para los vecinos sin sacrificar su privacidad.